IMPORTACIONES
ITÁLICAS EN LOS CAMPAMENTOS ROMANOS DEL NORTE DE HISPANIA DURANTE
EL PERIODO AUGUSTEO Y JULIO-CLAUDIO
Angel
Morillo and Victorino García-Marcos
Terminadas las Guerras
Cántabras (29-19 a.C.), Roma mantuvo un potente dispositivo militar
en la región septentrional de la península ibérica,
consistente en tres legiones -legio IIII Macedonica, asentada
en Herrera de Pisuerga, legio VI victrix, en León y legio
X gemina, establecida primero en Astorga y más tarde en Rosinos
de Vidriales-. Este despliegue militar se va a mantener a lo largo de
todo el periodo julio-claudio, aunque las unidades fueron paulatinamente
abandonando Hispania en dirección al limes renano-danubiano.
Las unidades del ejército romano en una región hispana
alejada del Mediterráneo y de las grandes vías de comunicación
marítimas y terrestres, recientemente conquistada y militarizada,
deben sobrevivir en un primer momento de una manera casi autónoma.
El ejército organiza una amplia red de suministros para las tropas,
que abarca tanto artículos de primera necesidad como productos
manufacturados como recipientes cerámicos, objetos de bronce,
artículos de cuero y textiles, etc. Asimismo, en los campamentos
romanos se crea una compleja estructura artesanal, destinada a la fabricación
in situ de algunos productos. Los recipientes cerámicos
debieron constituir un capítulo esencial dentro de la producción
de los talleres militares.
La importación de recipientes cerámicos se convierte en
una necesidad fundamental para mantener un nivel de vida "civilizado"
y netamente romano en un medio hostil, tan diferente al medio natal
de la mayor parte de las tropas. Las excavaciones arqueológicas
desarrolladas en los campamentos romanos del norte de Hispania revelan
la existencia de cerámicas importadas de todo tipo en sus niveles
más antiguos, entre las que destacan los recipientes de terra
sigillata, cerámica común y cerámica de paredes
finas, además de lucernas y algunos objetos de cerámica
vidriada. Italia parece ser el lugar de origen de la mayor parte de
dichas importaciones cerámicas durante el periodo augusteo-tiberiano,
mientras que a partir de este momento, aunque siguen apareciendo productos
de origen itálico, se documentan otras fuentes de aprovisionamiento
como la Galia u otras regiones peninsulares como la Bética. Presentamos
aquí las novedades más significativas sobre dichas producciones
itálicas importadas llegadas a los campamentos romanos de la
región septentrional de la Península -León, Astorga
y Herrera de Pisuerga- desde los puertos mediterráneos a través
de canales militares o civiles.